Esther es una vecina que vive a metros de donde comenzaron las tareas este lunes para cerrar el paso que afecta a una gran cantidad de vecinos. «Eso fue donado por la Estancia La Magadalena; yo tengo un papel que mientras yo viva es mío», aseveró a #TúRadio.
«Yo vivo ahí en la esquina del camping en donde están trabajando las másquinas. Ahí cerraron la bajada de las lanchas y están abriendo otra pero si abren otra, me va a quedar mal, y de ahi a donde estoy yo, me queda a 15 metros, el río se va comiendo esa parte y me come mi casa», explicó.
«La que me avisó fue la señora del camping, me mandaba fotos y yo no sabía qué hacer, me agarró desprevenida. Yo hace muchos viví ahí, eso siempre fue un camino», comento a nuestro medio.
«Hablé con el hermano de Fite (el dueño del lugar) y me dijo que no podía ayudarme. Mi hijo habló con él y le dijo que no iba a romper toda la calle sino que solamente iba a romper un poco», contó la vecina.
«Creo que el pueblo está dividio y bancan a Fite, no sé por qué», afirmó Esther.