Lo manifestó a #TúRadio, la propietaria de la empresa ‘Sal y Pimienta’, Gisela Buenaventura tras la polémica por la decisión de interrumpir el envío de las viandas tanto al Hospital Municipal como al Hogar del Niño Juan XXIII. «No lo podía sostener más al servicio sino me pagaban», aseveró la responsable de la firma.

«No es que no agarré por el precio (de aumento) que pasé yo, sino que yo no agarré porque no me estaban pagando y yo asi no lo puedo sostener más», sostuvo Buenaventura.

«Quería aclarar que las viandas nosotros no es que las dejamos sin hacer o sin entregar, las entregamos el lunes igual, a pesar de que fui a las 7.15 a la Municipalidad para ver lo que habían resuelto. La cláusula del contrato decía que el pago era a 30 días, eso hice todo para ser proveedora del Municipio, después me mandan un PDF con un pago a 90 días, pero reconocen que fue un error, y me dice Paula (Pulido, Jefa de Compras Municipal) que fue un estimativo nada más», explicó.

«Y yo le planteo esto a Fede Cataldo (exsecretario de Hacienda), volvimos a arreglar el papel que estaba mal hecho; cuando yo me presento en enero que era solamente por un mes y yo puse dos puntos más de aumento, que yo me confundo, pero eran dos puntos más nada más, y el monto tenía que ser el mismo monto que anteriormente», remarcó.

«Me llama Paula diciéndome que estaba mal el monto que yo había puesto y que vaya a hablar, espero al viernes a que me paguen y no entraba el pago», sostuvo.

«A todo esto, Paula me dice que tenía que corregir el precio porque si no me o tenían que desestimar. Entonces cuando voy, le digo a Paula que no o voy a hacer porque todavía no me habían pagado y no lo podía sostener más», contó.

«Cuando me vuelvo, Paula me dice ‘te aceptamos esos dos puntos más, pero nos tenes que cocinar al 11 de enero’ y le digo, ‘pero Paula, estamos igual porque no me están pagando, al menos tráiganme algo para poder estirar’; yo entiendo que las cosas no están bien», añadió.

«No es que yo no agarré por el precio que pasé sino porque no me habían pagado a los 30 días, así como pagaban antes», especificó.

«Los menús estaban hechos por el Dr. Puede y en el Hogar del Niño, hablé con Walter y le hacíamos lo que comen los chicos siempre con vitaminas», aclaró.

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