El hecho ocurrió la tarde del sábado cuando un adolescente de 13 años, dejó su teléfono en una mesa de un kiosco ubicado frente a Plaza Colón. Junto a sus amigos el chico se fue y el aparato quedó en el lugar.
La familia había señalado que «le habían arrebatado el equipo» mientras que la Policía examinó las cámaras de seguridad y determinó que un hombre pasa, al ver el celular sobre la mesa se lo lleva.
Tras la difusión del hecho, el domingo el sujeto se hizo presente en la dependencia de Gallo y Gorriti donde entregó el teléfono.
