Tras el violento episodio registrado el pasado domingo en la Unidad Penal nº 11 de Baradero, la Justicia avanza a paso firme para determinar las causas que originaron la revuelta. En este marco, el fiscal de la UFI nº 8, Dr. Hernán Granda, se hizo presente en el complejo penitenciario este último martes para entrevistarse cara a cara con las autoridades del penal y con los propios presidiarios.
En diálogo con #TúRadio, la instructora judicial de la fiscalía, Dra. Karina Marino, brindó precisiones sobre las inspecciones realizadas, los elementos secuestrados y las principales hipótesis que se manejan, entre las que se destaca una presunta comercialización de estupefacientes dentro de la cárcel.
Marino explicó que la presencia del fiscal responde tanto a los protocolos habituales como a la gravedad de los hechos recientes: “En el día de ayer el Dr. Granda se hizo presente en la unidad carcelaria, son visitas que se hacen periódicamente, un mes lo hace el Dr. Gómez y otro mes el Dr. Granda. Se habla con los presos, si necesitan algo para que sea agravada su situación carcelaria, también se hace en las comisarías”.
“En este caso, más allá de la visita, tuvo el agravante de lo ocurrido y el Dr. Granda se entrevistó con el director de la Unidad y con los detenidos para establecer el origen”, aclaró sobre el motivo central de esta última intervención.
De acuerdo a las primeras reconstrucciones, el motín se habría desatado por problemas de convivencia entre diferentes sectores de la población carcelaria.
“Lo que se sabe es que fue un conflicto entre internos por la convivencia, entre los que se encontraban en una casita y otros que se encontraban en un pabellón. Los internos del pabellón pedían que se sacaran a los internos de las casitas que es lo que se está tratando de saber; esa conflictividad se traslada a las autoridades del penal y así se inicia el motín”, detalló la instructora judicial.
“Dos internos aprovecharon el conflicto, se fugaron y fueron recapturados, aprovecharon la situación entre medio de todo el problema”, confirmó Marino sobre el intento de fuga de dos reclusos.
“Hubo secuestros de celulares, elementos corto-punzantes, elementos tumberos como facas”, dijo en cuanto a las medidas que se llevaron a cabo como intensas requisas en las que se incautó una cantidad importante de elementos peligrosos y dispositivos de comunicación:
Además, el Dr. Granda puso el foco en los registros de acceso al penal. “Ayer fue a ver cómo son los controles de las visitas, los lugares donde están los internos alojados porque el Servicio Penitenciario tiene la obligación de tener el libro de Registros de Visitas”, señaló la funcionaria. Estos controles exhaustivos buscan verificar si existe complicidad o fallas en la seguridad que permitan el ingreso de sustancias ilegales, ya que una de las hipótesis más fuertes apunta a la venta de drogas en el interior del penal.
Con respecto a la presunta venta de estupefacientes y las declaraciones de los heridos, Marino indicó: “Esa es una de las líneas de investigación, pero al no estar acá los detenidos, al sacarlos, se arman salas de videoconferencias entonces tenes que coordinar con el lugar donde está alojada qué día y qué hora les podes tomar declaración; se está tratando de coordinar las audiencias para poder tomarlas”.
“Ahora tenemos que tomar declaración a los internos heridos porque ya habrían sido trasladados que son cuestiones administrativas que lo maneja el Servicio Penitenciario”. Añadió.
Por el momento, «la causa se encuentra caratulada como ‘Averiguación de Ilícito’ porque se está buscando en qué tipo de penalidad entra; no se adoptó temperamento respecto a la calificación porque se está investigando», concluyó la Dra. Marino.