Hace dos años que un caño cloacal roto afecta a los vecinos. Dos años de olores, suciedad, mosquitos y riesgos para la salud.

Estuve escuchando a las familias que viven esta situación todos los días. Están cansados, y tienen razón: no podemos naturalizar que un problema tan grave siga sin resolverse.

El municipio debe hacerse cargo de inmediato. Los vecinos necesitan soluciones, no excusas.

Yo creo en una ciudad donde la salud y la dignidad de cada familia sean prioridad, sostuvo.

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