El Municipio de Baradero, a través de la Secretaría de Cultura, Educación, Comunicación y Deportes, realizó con gran éxito las Peñas del Carnaval durante tres jornadas consecutivas, los días 14, 15 y 16 de febrero, consolidando una propuesta cultural que combinó identidad, producción local y actividad económica, con una destacada respuesta del público y un impacto positivo en distintos sectores de la ciudad.
A lo largo de las tres noches, las Peñas del Carnaval ofrecieron una programación diversa que integró música en vivo, danza y folclore, junto a una feria de artesanos y propuestas gastronómicas que acompañaron el desarrollo del evento. En este marco, participaron 65 artesanos locales, fortaleciendo el circuito emprendedor y generando oportunidades concretas de comercialización para productores de la ciudad. La oferta gastronómica estuvo conformada por 10 gazebos y carros gastronómicos que se sumaron de manera estratégica según la jornada, garantizando variedad y acompañando el importante flujo de público.

El sábado 14 de febrero las Peñas del Carnaval se sumaron a las propuestas habituales de Mercado Raíz: el Mercadito Verde, el Paseo de Artesanos, Pequeñas Raíces, Patio Gastronómico y la feria sustentable RE, ampliando la experiencia cultural y recreativa para vecinos y visitantes de todas las edades.
Uno de los indicadores más relevantes del impacto turístico fue el movimiento vehicular registrado en la costanera durante el fin de semana largo, lo que permite estimar la presencia de más de 3000 personas. Este flujo constante, especialmente marcado durante el sábado y el lunes, reflejó un fuerte acompañamiento del público y un movimiento turístico significativo que benefició de manera directa a los sectores gastronómico y emprendedor local.

Las Peñas del Carnaval se consolidaron como una iniciativa exitosa que no solo celebró la cultura y las tradiciones populares, sino que también impulsó la economía local, fortaleció el entramado productivo y posiciona a Baradero como un destino atractivo durante los fines de semana largos, reafirmando el valor de las políticas culturales como motor de desarrollo comunitario.

