El dato fue confirmado en #TúRadio por el secretario de Salud, Darío Puede. Ambas confirmaciones se dieron en pacientes de 12 y 13 años. Esto llevó a activar los protocolos correspondientes tanto en sus hogares como en la escuela a la que asisten los adolescentes. Permanecen con tratamiento ambulatorio. «Es una tos que inicia y no corta en el paciente y puede provocar vómitos», señaló el profesional.

«Tuvimos la detección de dos casos de tos convulsa y estamos llevando los procedimientos. Esta detección se da en el contexto de que se emite un alerta epidemiológico, nos instruye a aumentar la vigilancia epidemiológica, se baja un protocolo cómo detectar y se da que a pediatría acuden dos pacientes de 12 y 13 años con los síntomas característicos, se hace el diagnóstico, se los interviene, se hace un aislamiento por cinco días de la familia y como son pacientes escolarizados, inmediatamente nos comunicamos con la escuela, generamos la reunión para comentar la situación y redacté una nota para tomar las medidas que indican los protocolos», explicó el funcionario.

«Ellos están con tratamiento ambulatorio, no requirió internación, por ahí es más grave en menores de un año, pero sí hay que llevar adelante el control de los carnets de vacunación», agregó.

«Esto es el diagnóstico está hecho por clínica médica, hoy se le tomó las muestras y se manda a alizar a La Plata para confirmar la patología pero todo indica lo que tienen, se activaron todos los protocolos», sostuvo.

«En el hospital tenemos vacunas para esto, y lo que se hace es reforzar ahora la cantidad de dosis», expresó.

Qué es la tos convulsa y cuáles son los síntomas

La coqueluche, también conocida como tos convulsa o tos ferina, comienza con síntomas leves en las vías respiratorias superiores y evoluciona hacia una tos de carácter paroxístico, que incluye una inspiración brusca y, en ocasiones, se acompaña de vómitos.

Es una enfermedad bacteriana altamente contagiosa que afecta el tracto respiratorio y puede resultar grave, especialmente en lactantes.

Los síntomas suelen aparecer entre 7 y 10 días después del contagio e incluyen tos intensa, vómitos postusivos y, en casos graves, apneas y cianosis en lactantes.

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