El suboficial mayor, miembro del servicio penitenciario bonaerense, dio su vida al servicio de la comunidad cuando intentó frustrar un asalto en el supermercado «El Torito».
Tres delincuentes habían ingresado armados a robar a la esquina de Pacheco de Melo y Carrasco. Dumbsky trabajaba en la Unidad Penal 11 de Baradero y allí se dirigía. Al advertir lo que estaba ocurriendo intentó evitar el robo y puso en juego su vida.
Los asesinos le dispararon en el tórax y en una pierna lo que provocó posteriormente su muerte en el Hospital de Baradero.
La ciudad era gobernada por el entonces Intendente Aldo Carossi y estaba atravesada por una ola de inseguridad creciente. La policía inmersa en una interna feroz y con serios cuestionamientos hacia su cúpula.
En la misma noche del homicidio la Policia apresó a Daniel Sánchez, de 21 años, uno de los tres delincuentes. Sánchez y Nazareno Branto entraron a robar el comercio, afuera los esperaba Jesus Rios. Este último murió en el penal de San Nicolás luego de ser condenado.
El hecho ocurrió apenas pasadas las 20 horas del miércoles 25 de octubre de 2006.
Una nota del semanario La Opinión de Baradero, recuerda la multitudinaria despedida de Dumbsky en la Plaza Mitre.
Cinco mil personas despidieron los restos de Dumbsky en el cortejo funebre y colmaron la Parroquia en la misa de cuerpo presente.
“Fue un héroe porque derramó su sangre por el pueblo», dijo el Perfecto Mayor Guillermo
Paniagua, Jefe del Penal.
Luego dos mil manifestantes se enfrentaron nuevamente con el intendente, Carossi fue muy desacertado, imprudente y maleducado en sus declaraciones y exacerbó a la masa.
Lo repudiaron, lo silbaron y le reiteraron que renuncie junto con el capitán Gabriel Romera.
Entre risas nervios se tuvo que refugiar en la Municipalidad y lo agredieron a huevazos.
Ese pedido terminó con el descabezamiento de la Policía de Baradero.