Los estudiantes de 5.° año de la Escuela Industrial se consagraron campeones en la competencia de baile de la Fiesta de la Primavera 2026 tras meses de esfuerzo, organización y un profundo homenaje a las raíces locales.

La consagración en la esperada Fiesta de la Primavera 2026 dejó una profunda emoción. Agostina Malacalza, delegada y representante del curso de 5.° año, compartió los detalles de una performance que culminó con el ansiado primer puesto en la competencia de baile.

«Empezamos en marzo hablando con Ivana Viera, nuestra profe, empezamos en abril los ensayos, nos pusimos de acuerdo al toque», contó.

Según relató la delegada, el grupo debió reformular su propuesta inicial con el valioso acompañamiento de su profesora: «Fuimos con otra idea al principio, entonces Ivi nos ayudó un montón a darle forma a lo que nosotros queríamos contar».

Para solventar los costos de producción, los alumnos organizaron diversas actividades solidarias: «Juntamos plata, fuimos a Coloma, a Portela, hicimos rifa y salió todo como se esperaba», destacó Malacalza, quien también valoró el respaldo de la comunidad educativa: «La verdad es que por suerte tuvimos ayuda de gente de la escuela, de papás. Una de las chicas fue la que armó el texto de la introducción, queríamos contar bien lo que queríamos expresar».

El eje central de la presentación giró en torno a la historia y el sentido de pertenencia regional. Bajo el título “Las raíces de nuestra identidad”, la coreografía propuso un recorrido coreográfico y narrativo sobre los pueblos originarios de Baradero.

La propuesta estética acompañó este concepto histórico: «Lo que hicimos fue para los chicos, una pollera que esté acorde a nuestro traje, con tipo flecos, fue algo fuera de lo común; usamos colores marrones, rojos, colores de la tierra y arriba usamos un poncho», detalló Agostina sobre el diseño del vestuario.

A pesar de la incertidumbre lógica previa al veredicto, el grupo apostó fuertemente al resultado de su constancia en los ensayos: «Teníamos mucha fe por el trabajo que tuvimos, nosotros sentíamos que lo habíamos dado todo, los nervios, las ansias estaban».

Finalmente, el esfuerzo rindió sus frutos y el jurado supo valorar los aspectos técnicos y expresivos de la propuesta. De acuerdo con las devoluciones recibidas, la clave del triunfo estuvo en la calidad interpretativa: «Lo que nos dijeron del jurado para elegirnos es que les gustó mucho la presencia de los chicos, que bailaron, no sólo que se usaron para hacer fuerza o trucos, sino que bailaron, que hubo una coordinación de los chicos».

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