Una pareja de ciudadanos venezolanos vivió un tenso momento durante un control vehicular en Araoz y Rodríguez cuando le retienen el rodado. Aseguran que compraron la moto de buena fe a través de Marketplace sin saber que tenía un pedido de secuestro activo desde 2024. Así lo manifestó María José, la pareja del joven que circulaba en el rodado cuando fue interceptado en el operativo.
Un control vehicular de rutina terminó en una pesadilla para una pareja de nacionalidad venezolana que se encontraba paseando. Tras ser interceptados por efectivos policiales, el joven que conducía fue aprehendido al detectarse que la motocicleta Honda Dax en la que circulaban contaba con un pedido de secuestro activo. Sin embargo, su pareja, María José, rompió el silencio para esclarecer los hechos, denunciar incoherencias en el parte policial y asegurar que fueron víctimas de una estafa al comprar el vehículo de buena fe.
Según el relato de María José, la secuencia comenzó de manera pacífica cuando el personal policial les solicitó que se detuvieran: “Nosotros estábamos de paseo, en eso vino un operativo, nos detuvimos y estacionamos la moto. Nos pidieron la licencia, los datos y todo lo correspondiente. Se tardaron unos 40 minutos. Nosotros pensábamos que nos habían detenido por el tema de la licencia, ya que somos venezolanos y por el tema del DNI todavía no la tenemos. Después teníamos todo en orden: la cédula de la moto, aunque nos faltaba el seguro”.
La tranquilidad del procedimiento se rompió repentinamente cuando los efectivos decidieron esposar al joven sin brindar explicaciones inmediatas. “Preguntábamos qué pasaba y nos dijeron que la moto tenía pedido de secuestro. Nos quedamos sorprendidos”, explicó.
María José aclaró que adquirieron la motocicleta usada tras contactar a una vendedora a través de las redes sociales. “Llegamos por Marketplace a encontrar esa moto. La fuimos a buscar a San Pedro, el pago se realizó en efectivo y la chica nos dio todos los documentos y papeles. Nos quedamos sorprendidos porque pensábamos que teníamos todo en regla”, sostuvo.
Para la pareja, la acusación carece de lógica temporal. El pedido de secuestro que pesaba sobre el rodado data del año 2024, mientras que ellos residen en el país desde hace poco más de un año: “El pedido de secuestro era del 2024 y nosotros llegamos acá hace un año y dos meses, o sea que no coinciden los tiempos”.
La mujer también expresó su disconformidad con el trato recibido durante la detención, el traslado y la posterior difusión de la imagen de su pareja: “Cuando esposan a mi pareja y se lo llevan, primero lo trasladan al hospital para verificar que no estuviera golpeado. En ese chequeo le toman una foto; nos habían dicho que no la iban a publicar, que era solo por protocolo. Además, es incierto lo que dice el parte policial porque hablan de ‘encubrimiento’, y no es un encubrimiento”.
Tras permanecer demorado durante la noche, el joven fue liberado en horas de la madrugada: “Lo soltaron como a las 4 de la mañana y nos dijeron que nos vayamos a la casa, que no pasaba nada”.
Respecto a la posibilidad de recuperar el vehículo secuestrado, María José señaló que desde la propia dependencia policial les indicaron que el trámite dependerá de localizar a la vendedora original: “La policía nos dijo que podíamos recuperar la moto si contactábamos a la chica que nos la vendió”.