Ocurrió alrededor de las 18:30 cuando un sujeto ingresó al comercio y sorprendió a los empleados para encerrarlos en la cámara frigorífica. Se llevó dinero en efectivo, cigarrillos y una mochila.
Claudio, una de las víctimas, relató que “el delincuente estuvo entre 7 y 8 minutos efectuando el robo. A nosotros nos encerró en la cámara y huyó por calle Passo en contramano”.
“Yo estaba en la parrilla, voy al kiosco unos segundos y vi a la persona queriendo cerrar la puerta. Al principio en ningún momento se me cruzó que era un robo. Cuando entré me dijo que me meta detrás del mostrador y que no nos iba a pasar nada”.
“Para mí era una persona inexperta porque estaba indeciso en qué buscar. Después entró un cliente que es ex policía y lo mete también detrás del mostrador”.
“Nos decía constantemente que era ratero y que no nos iba a pasar nada. Actuó todo el tiempo a cara descubierta. Nos justificaba que lo hacía por necesidad, por su hija”.
“Primero nos quería llevar al baño y una de las empleadas le dice que no entrábamos en el baño entonces nos metió en la cámara frigorífica”.
“Antes de irse empezó a golpear la puerta y nos decía que no hagamos nada por 30 minutos. El delincuente escapa por la misma puerta y se va por calle Passo en contramano”.